LO CORTÉS NO QUITA LO VALIENTE
No he tardado en encontrar el título para este post. Aquí va mi humilde explicación: Ayer a la tarde y con la firme determinación de no “dormir la siesta” para favorecer mi lábil sueño nocturno de estos días, me dispuse a “trabajar” con la PC. Pongo énfasis en las comillas, ya que es por demás de escaso lo que puedo obtener de mí misma, con 8 horas de trabajo y una mala noche sobre mis espaldas… Chateé con mi amiga Sole, nos pusimos al día - aunque no tanto porque el sábado habíamos hablado por teléfono -, subí unos apuntes a la página de la facultad, blogueé, en fin… lo de siempre. Después apagué la laptop y me fui con COCO a mirar televisión. El futón nos esperaba - seductor - en el living pero ninguno de los dos sucumbió ante sus encantos. Bien por mí, no tanto por COCO que tiene menos años… Como a las 20 llegó mi papá. Entre un mate y otro me dispuse a mostrarle el libro – digital – “Matemática, ¿estás ahí?” cuando descubrí que mi conexión a Internet no estaba funcionando… Y por esas cosas de la vida, que en el año 2008 suceda una cosa semejante, me hizo sentir aislada del resto del mundo. Por todos los medios intenté reestablecer mi contacto inalámbrico con el mundo exterior, pero fue imposible. La premura – más bien torpeza – por deshacerme del problema hizo que no registre que la placa WIFI no estaba trabajando, porque nadie la había encendido! Ups! A estas alturas el daño ya estaba hecho… Windows me había dado una mano en eso de echar por tierra toda la configuración, a merced de tentadores botones “Siguiente”! En fin… que mi graduación universitaria en Sistemas, no me inhibe de estos deslices informáticos que avergonzarían a más de uno! Y bué… que lo valiente no quita lo cortés…
Ahora sí… dicho lo dicho, me dispongo a postear…
Ayer fue 2. Otro día 2 sin MI ABUELO JUAN. No hay un día en que no me acuerde de él, o que no le sonría a su foto colgada en mi pared. Dios sabe cuánto lo extrañamos… El Domingo Balbi me dio su gorrita gris con la que le tomamos tantas fotos… Cómo me muero de amor cuando la miro, cuando la acaricio, cuando siento su olorcito… Olivia, hace 4 meses se encuentra perdida, sin sus paseos, su falda, sus “andá a tomar la leche” que ella obedecía como a nadie. En todas nuestras vidas ha quedado un hueco, que nunca se va a llenar. Y aprenderemos a vivir con eso…
Mi síntesis del finde: El sábado trabajé. Como diría mi amiga Sole D. “Todo sea por la maxi cartera!”, argumento que sin dudas justifica esas irremediables horas extra! A la tarde nos tomamos un cafecito con Lauri en el centro, que nos debíamos hace tiempo. Cómo me gusta mirar el “invierno” a través de la ventana del bar de la plaza! Las chicas se juntaban para los mates de la siesta, pero yo no asistí por el noble motivo de cumplir con la otra cita! A la noche, cenamos en lo de los papás de Lu, que en poquito tiempo se estarían embarcando - nada menos que - a Europa! Cuando estábamos volviendo a casa, Nico no se quiso bajar de los brazos de Lu! Pero tuvimos que devolverlo a los de su mamá, porque ya era tarde y estaba muy frío… Otra vez será Nick, I promise! El domingo, hicimos un festejo atrasado del cumple de Gonza. En realidad, por segunda vez ya que nos habíamos juntado el jueves. Almorzamos un lechón en lo de mi mamá que no tuvo desperdicios, y hasta entonamos el cumpleaños feliz!
Bueno gente, dejemos material para otro post! Les mando un abrazo a todos! Saludo a mi hermana Fer que se va a Costa Rica y a Marce, al que en pocos meses más agasajaremos con un gran festejo ;).
Saluti!
Ana.-